Ninguna planta de coches de gran serie se alza a orillas del Daugava, pero pocos lugares siguen tan de cerca el pulso de las fábricas automotrices de Europa como Letonia. Esta mañana llegó el dato que el comercio del automóvil del país llevaba más de cinco años esperando: el sector automotriz y de componentes de Europa registró en octubre su mayor crecimiento de producción desde junio de 2021, según los datos del PMI Sectorial de Europa de S&P Global publicados hoy. En un mercado que vive de las importaciones, la distribución y los recambios, el ritmo productivo europeo no es un ruido lejano venido de Bruselas y Fráncfort: es el ciclo económico local.
La mecánica de la transmisión es sencilla. Letonia se sitúa en el extremo más lejano y dependiente de las importaciones de la cadena de valor automotriz europea: cuando las plantas del continente funcionan a pleno rendimiento, la oferta se flexibiliza, los plazos de entrega se acortan y el flujo de vehículos hacia el mercado báltico se reabastece. Un máximo de producción en cinco años es precisamente la clase de marea que eleva los márgenes de los importadores, las existencias de los concesionarios y los ciclos de renovación de flotas: los tres pilares sobre los que se sostiene el negocio del automóvil letón.
Pero el repunte esconde una falla, y esa falla atraviesa China. Volkswagen, Stellantis y Renault — tres grupos cuyos emblemas son habituales en las carreteras letonas — han acudido a Bruselas mientras las importaciones chinas de bajo coste aprietan su negocio. Los últimos resultados han dado cierto respiro a las acciones del automóvil europeo, pero la inquietud de fondo persiste; como resumía un análisis de mercado, «los chinos están arrebatando demasiada cuota en su mercado nacional y en el extranjero como para dar a los inversores visibilidad sobre dónde está el suelo». Para los compradores letones, atentos al precio, y los gestores de flotas, esa presión corta en ambos sentidos: una amenaza para las marcas establecidas y una revalorización lenta de todo el mercado en favor del comprador.



