Dieciocho vehículos. Ese era todo el margen que separaba al primero del segundo en la carrera de ventas de octubre en Ucrania — y fue suficiente para derrocar al campeón. Toyota ha perdido el liderazgo en los salones de venta del país, con Skoda adelantándose para ocupar el primer puesto en un mercado que vuelve a premiar a quien más lucha por cada comprador.
Las cifras tras el golpe parecen la fotografía instantánea de un mercado en movimiento. El Renault Duster se adjudicó el segundo puesto con 227 coches vendidos — apenas 18 unidades por detrás del líder, una brecha que sitúa al primero de la lista en 245 unidades — mientras el Volkswagen Touareg completó el podio con 208 compradores y el Toyota RAV4 tuvo que conformarse con el cuarto lugar. Que un gran SUV premium esté en el podio ya es revelador: la demanda ucraniana abarca ahora desde los crossover económicos hasta los modelos de gama alta, y los concesionarios encuentran compradores en cada peldaño de la escalera.
La sacudida se produce sobre el telón de fondo de una recuperación auténtica. Los datos de Focus2move muestran que las ventas de vehículos en Ucrania crecieron un 16,3 por ciento a lo largo de 2025, con un impulso que se volvió positivo en el cuarto trimestre tras meses de caída. La tabla de marcas se está redibujando en el proceso: BYD creció un asombroso 365,8 por ciento, escalando nueve puestos hasta el segundo lugar, mientras Nissan perdió su asiento entre los líderes del mercado. Para las marcas establecidas, la advertencia es directa: los competidores chinos ya no son una curiosidad de nicho en Ucrania, sino una fuerza entre los dos primeros.



