La búsqueda de una fábrica europea por parte de BYD ha puesto en el punto de mira a una de las plantas automovilísticas más singulares del continente. Según el diario regional francés Républicain Lorrain, el emplazamiento de Ineos Automotive en Hambach, Francia, está en el corazón de las especulaciones mientras el grupo chino busca reforzar su presencia industrial en Europa. El informe indica que BYD preferiría la compra de instalaciones industriales existentes antes que construir desde cero, lo que convierte la planta de Hambach en una oportunidad estratégicamente atractiva.
La pista de Lorena es solo una pieza de un mapa en constante cambio. La cadena húngara Klubrádió informa de que BYD podría estar preparando otra inversión europea significativa: una planta de baterías en Portugal que abastecería a la industria del coche eléctrico de la Península Ibérica, incluso mientras el apoyo estatal a su inversión en Szeged, Hungría, sigue siendo incierto. Para Europa Central y Oriental, la señal es ambivalente: el compromiso de BYD con el continente parece intacto, pero dónde acabarán exactamente sus fábricas y su capital sigue redibujándose.
La presión que hay detrás de la expansión se refleja en las cifras. Un análisis de Works in Progress señala que la industria automovilística china en su conjunto está funcionando al 80 por ciento de su capacidad o más, y que incluso el poderoso BYD ha visto caer su margen de beneficio hasta un escueto 4 por ciento. La escala y la proximidad a los clientes son las respuestas lógicas: fundada en 1994 como fabricante de baterías recargables, BYD hoy abarca automóviles, transporte ferroviario, nuevas energías y electrónica, con más de 30 parques industriales en China, Estados Unidos, Canadá y otros mercados, y acaba de presentar en primicia mundial su lujoso Yangwang Altior en Abu Dabi.
El contraste con Tesla difícilmente podría ser mayor. Según Business Insider Africa, Elon Musk, el primer billonario del mundo, se dispone a reducir la producción de la Cybertruck tras una caída de ventas del 48 por ciento, con el giro estratégico de Tesla centrado en los robotaxis en medio de continuos desafíos regulatorios, una retirada que además implica perder la oportunidad de entrar en el creciente mercado de vehículos eléctricos de África. Allí, el multimillonario Mohamed Mansour abrirá una planta automovilística de 150 millones de dólares en 2027 mientras Egipto corre para convertirse en un centro automovilístico regional. Mientras Tesla recorta, BYD construye.
Para los concesionarios y compradores de toda Europa Oriental, la búsqueda de fábrica de BYD es, en última instancia, una historia sobre el suministro, las gamas de modelos y los precios del mañana, pero las ofertas de hoy ya se pueden comparar. En WorldTrader24, el mercado europeo con más de 70.000 vehículos, compradores y concesionarios pueden evaluar coches y condiciones de todo el continente, incluida una amplia selección de modelos electrificados, mucho antes de que los movimientos de ajedrez industrial lleguen a la sala de exposición.



